¿Quién dijo que se llegaba a londres en 2 horas? Uhm... ahora que lo pienso creo que fui yo! Tiruriruiruri... Pues para los que vayáis a venir a verme, que lo sepáis, que no son dos horas, que yo empecé mi viaje a las 8,30 de la mañana y llegué a mi destino a las 17. Sí, señoras y señores, 8:30 horas de viaje para las que no estaba psicológicamente preparada.
08.30 - 08.45 > Dam y yo andamos hacia la parada de metro de Benimaclet
08.45 - 09.15 > Metro al aeropuerto
09.15 - 10.30 > Facturación, seguridad, colas, esperas.
10.30 - 11.30 > Más espera
11.30 - 13.00 > Up in the air
13.00 - 14.00 > Equipaje, aduanda, control, maletas.
14.00 - 15.00 > Tren a Liverpool Station
15.00 - 16.00 > Callejeando con dos maletas por el metro de London
16.00 - 17.00 > Callejeando con dos maletas por las calles de London
Y por fin, llegamos a casa de Luis, el amigo de Ana que tan amablemente nos acogió a nuestra llegada en su bonito apartamento de Chelsea. Después de comer algo, como dos autómatas, Shaila y yo sacamos los portátiles y a dos bandas comenzamos a rastrear Gumtree en busca de una casita que se dejase alquilar por tres meses, pero no tuvimos demasiada suerte. Sin darnos cuenta, se nos había caído la tarde encima y estábamos a oscuras, iluminadas sólo por el reflejo de nuestras pantallas. De repente, llegó Luis y nos dice: "¿Nos vamos a tomer unas cañitas, chicas?"
Y allí estábamos, Shaila y yo, con un triunfador nato al que apenas conocíamos hablando alegremente de temas banales en un bar de ejectivos de Fulham Road.
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