
Este es el pase que me da entrada al PMS 24 horas al día los 7 días de la semana. Así, puedo venir a trabajar a cualquier hora del día o de la noche, ya sea laboral o fin de semana. Por eso para mi todos los días aquí son igual de laborables. No distingo entre domingos y lunes. Mi rutina es la misma: me levanto a las 8,30, llego al estudio a las 9,30. Leo el periódico, miro el correo, trabajo. A las 12,30 (o las 13,00 con un poco de suerte) como ligero y a las 14,00 ya estoy trabajando de nuevo. Ahora son las 17.30 y ya tengo casi 1200 palabras escritas. Un auténtico récord. Descanso un rato y seguiré, pero ahora con el examen de derecho. ¡Aún tengo toda la tarde por delante! A las 19,30, en lugar de merendar, cenaré... y a las 20 aún me quedan dos horas disponibles para seguir estudiando o ponerme a leer, hasta las 22.00, hora sagrada en la que me iré a casa a ver una peli. ¡Que día más bien aprovechado! Solo espero que después de una semana así no se me fría el cerebro...
por lo que veo, después del jaleo de los primeros días, ya te has adaptado a la rutina investigadora. bueno, un saludo y te voy siguiendo por el blog!!!
ResponderEliminar¡Dios mío, si comenzamos a contar palabras me quedo aplastadita en el suelo! ¿cómo se dice caracol en inglés? ¿snail? pues eso..
ResponderEliminarMadre mía... con esa rutina vas a ver un montón de pelis!!! ¡Qué envidia!
ResponderEliminar¡No me había fijado! MARTA MARTIN NUNE... jajajaja
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